Turismo de supermercado: la nueva forma de conocer un destino

Turismo de supermercado: la nueva forma de conocer un destino

Cuando pensamos en viajar, la mente suele ir a museos, monumentos, restaurantes de renombre o paisajes icónicos. Sin embargo, hay un escenario mucho más cotidiano —y al mismo tiempo revelador— que está ganando protagonismo: el supermercado. El llamado grocery store tourism o turismo de supermercado está dejando de ser una curiosidad para convertirse en un motivo real de visita.

Esta tendencia consiste en incluir una visita a los supermercados locales dentro del itinerario de viaje, no solo para comprar, sino para entender la cultura del lugar. En el pasillo de frutas puedes ver qué variedades se cultivan en la región, en la sección de lácteos descubrir marcas que nunca habías probado y en el pasillo de snacks encontrarte con sabores impensables en tu país.

Yo misma lo he experimentado durante los últimos dos años: cada vez que viajo, además de buscar momentos memorables, reservo tiempo para entrar a un supermercado local. No se trata solo de una compra rápida, sino de una exploración cultural. Allí he encontrado desde chocolates artesanales con ingredientes autóctonos, hasta bebidas y condimentos imposibles de conseguir en casa.

El atractivo no es únicamente gastronómico: un supermercado te muestra cómo vive la gente común y corriente, qué consumen a diario, cómo están organizados los productos e incluso cuál es la estética visual que predomina en la publicidad local. Es como una radiografía de la vida cotidiana, pero sin filtros de Instagram.

Por qué los viajeros están llenando sus maletas desde el pasillo de snacks

En muchos viajes, el supermercado se ha convertido en una parada estratégica. No solo para reabastecerse durante la estancia, sino para llevarse a casa auténticas joyas gastronómicas. Las redes sociales han amplificado este fenómeno: basta con buscar hashtags como #GroceryStoreTourism o #TurismoDeSupermercado para encontrar miles de fotos de galletas, condimentos, tés y dulces que han viajado miles de kilómetros.

El pasillo de snacks suele ser el protagonista. Aquí, los viajeros descubren combinaciones de sabores impensadas: patatas fritas con wasabi en Japón, galletas rellenas de té matcha, o chicles con sabores exóticos en América Latina. Estos productos, que en su país serían raros o caros de conseguir, se convierten en pequeños tesoros que caben en cualquier maleta.

En mi caso, comprar en supermercados durante mis viajes no solo responde a la curiosidad, sino también a una cuestión práctica: es más fácil encontrar productos auténticos y a precios locales. Por ejemplo, en un viaje reciente encontré un café gourmet local por la mitad del precio que habría pagado en una tienda turística. Ese tipo de hallazgos hace que valga la pena cargar un poco más la maleta.

Pero esta tendencia también tiene un componente emocional. Llevarse un snack o una bebida que disfrutaste en tu viaje te permite recrear un pedacito de esa experiencia en casa. Y cuando se lo regalas a alguien, no solo le estás dando un producto, sino una historia.

De TikTok al mundo: cómo nació la tendencia del grocery store tourism

El fenómeno del turismo de supermercado se disparó gracias a TikTok, donde los vídeos cortos y visualmente atractivos mostraban productos raros, empaques llamativos y precios sorprendentes de diferentes países. Lo que empezó como un contenido “curioso” se convirtió en una inspiración real para los viajeros.

Influencers de viajes comenzaron a incluir recorridos por supermercados en sus itinerarios. Algunos muestran comparativas de precios, otros se enfocan en “lo más raro” que encontraron, y otros en cómo estos productos reflejan la cultura gastronómica local.

No obstante, la tendencia tiene raíces más antiguas: viajeros experimentados llevan décadas aprovechando las visitas a supermercados para comprar más barato y conocer los hábitos locales. La diferencia es que ahora esta costumbre se comparte en redes, lo que ha multiplicado su alcance.

Personalmente, me siento identificado con esa motivación: no lo hago por subir un vídeo, sino porque me fascina ver la vida real de un lugar. Las redes sociales, en todo caso, han hecho que sea más fácil encontrar recomendaciones de supermercados específicos antes de viajar, lo que ahorra tiempo y garantiza una experiencia más rica.

Más que compras: supermercados como ventanas culturales

Un supermercado no es solo un punto de venta: es un reflejo de lo que la gente consume, de las temporadas del año y de las prioridades de una sociedad. La forma en que se exhiben los productos, los tamaños de los envases, la variedad de sabores, los ingredientes disponibles y hasta el diseño de las bolsas de compra cuentan una historia.

Visitar un supermercado en Japón, por ejemplo, puede revelar una preferencia por empaques individuales y presentaciones cuidadosas, mientras que en países mediterráneos abundan los productos frescos a granel. En el norte de Europa, la presencia de alternativas veganas y orgánicas es notable, reflejando un interés social por la sostenibilidad.

En mis viajes, siempre me detengo a observar qué tan diferentes o parecidos son ciertos productos a los de mi país. A veces encuentro salsas que usan frutas que nunca imaginaría, o snacks dulces con combinaciones audaces. Ese simple acto de comparar y descubrir se convierte en una experiencia cultural profunda, mucho más cercana que una visita guiada.

Cómo elegir el supermercado ideal en tu próximo viaje

No todos los supermercados ofrecen la misma experiencia. Algunos están más orientados a productos importados, otros mantienen una fuerte identidad local.

Aquí algunos criterios para elegir:

  • Ubicación: busca supermercados en zonas residenciales, donde los precios y productos sean auténticamente locales.
  • Tamaño: las grandes cadenas ofrecen variedad, pero las tiendas medianas o de barrio pueden revelar productos artesanales únicos.
  • Horario: ir en hora punta puede ser agobiante, pero también permite ver cómo compra la gente local.
  • Ofertas y productos de temporada: presta atención a secciones promocionales, ya que suelen tener especialidades del momento.

Yo suelo investigar antes de viajar qué cadenas o supermercados son populares en la zona. En una ocasión, entrar en un supermercado pequeño en Lisboa me llevó a descubrir un queso curado artesanal que se convirtió en mi recuerdo favorito del viaje.

Productos locales que no encontrarás en tu país

Uno de los grandes atractivos del turismo de supermercado es encontrar esos productos que no cruzan fronteras fácilmente. Puede tratarse de dulces elaborados con ingredientes endémicos, bebidas gaseosas con sabores locales o especias poco conocidas.

En mi experiencia, estos hallazgos se convierten en recuerdos tangibles del viaje. Por ejemplo, encontré en un supermercado en México unas galletas rellenas de cajeta (dulce de leche de cabra) que jamás había visto fuera del país. O en un mercado en Grecia, miel con pistachos y azafrán, un lujo difícil de encontrar en mi ciudad.

La clave está en no limitarse a la zona de souvenirs, sino explorar cada pasillo como si fuera un museo gastronómico.

El turismo de supermercado como forma de ahorrar y conectar

Además de descubrir, comprar en supermercados locales puede ser una forma de ahorrar. Muchas veces los mismos productos que se venden en tiendas turísticas cuestan la mitad o menos en un supermercado.

En mi caso, esto es parte de la motivación: puedo llevar regalos de calidad a familiares y amigos sin gastar de más. Pero también está la parte humana: interactuar con cajeros, preguntar a otros clientes sobre algún producto, o simplemente observar cómo la gente hace sus compras me conecta más con el lugar que cualquier tour guiado.

Consejos prácticos para vivir la experiencia como un local

  • Lleva una bolsa reutilizable para evitar pagar por bolsas plásticas.
  • Aprende algunas frases básicas en el idioma local para preguntar precios o ubicaciones.
  • Prueba productos en envases pequeños antes de comprar en cantidad.
  • Pregunta por productos típicos de la región a los empleados o clientes.

En mis viajes, seguir estos consejos me ha permitido evitar compras impulsivas y descubrir productos que realmente valen la pena.

El futuro del turismo de supermercado: moda pasajera o tendencia duradera

Aunque nació como un fenómeno viral, todo indica que el turismo de supermercado tiene bases sólidas para quedarse. Responde a la búsqueda de experiencias auténticas, accesibles y que permitan llevarse un pedazo del viaje a casa.
Para muchos viajeros, como para mí, esta práctica es ya una parte natural del itinerario. Y a medida que más personas comparten sus descubrimientos, la curiosidad por explorar estos espacios seguirá creciendo.

Precauciones antes de llenar el carrito: equipaje, políticas de aerolíneas y costos extra

Antes de dejarse llevar y comprar en exceso, es fundamental considerar el transporte de esos productos. Las políticas de las aerolíneas varían en cuanto a peso, volumen y transporte de líquidos. Algunos artículos pueden estar prohibidos o requerir embalaje especial.

Yo he aprendido a calcular: si compro varias botellas de aceite de oliva o vino, probablemente necesitaré pagar una maleta extra documentada. También es importante revisar si el país de destino permite la entrada de ciertos alimentos.

Planificar estas compras evita sorpresas y costos elevados al final del viaje, asegurando que el turismo de supermercado siga siendo una experiencia positiva y no un dolor de cabeza logístico.


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